Central American Women Make Themselves Heard

Convocadas bajo el lema "Invertir en las mujeres es transformar el mundo", 600 mujeres que desde sus tareas diarias contribuyen a cambiar la realidad regional discutieron, denunciaron y propusieron en Guatemala. Hicieron oír sus "Voces Vitales".

Voces Vitales (VV), cuya red mundial está formada por más de 5.000 mujeres en 150 países, es una organización no gubernamental, sin fines de lucro, creada por Hillary Clinton, secretaria de Estado de los Estados Unidos, que a través de su red global y programas especializados, busca fortalecer el liderazgo de las mujeres, proporcionándoles herramientas necesarias para convertirlas en instrumento de cambio y desarrollo positivo.

Guatemala fue el punto de encuentro de más de 500 mujeres líderes Centroamericanas, convocadas por el capítulo Guatemala y la Red Centroamericana de Voces Vitales al Primer Encuentro y Diálogo de Mujeres Centroamericanas, celebrado el martes 25 de mayo del 2010.

Y es que como definió una de las grandes protagonistas de la jornada, la guatemalteca Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz "tener 18 años en la espalda el Premio Nobel no es cosa sencilla, es un proceso que no vale por el título, vale por la acción cotidiana visible y la invisible…porque hay luchas que se hacen en el silencio".

Menchú no fue la única notable. Ahí estuvo el liderazgo femenino centroamericano en pleno. Ex ministras, ex cancilleres, políticas, dirigentes sociales, líderes indígenas. Mujeres que han abierto brecha en la conquista de espacios.

Líderes como Alyse Nelson, presidenta y cofundadora de Vital Voices Global Partnership, cercana colaboradora de Hilary Clinton y de la ex secretaria de Estado Madeleine Albright; como la fundadora de la Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala (Conavigua) Rosalina Tuyuc, como Maria Nelly Rivas, ex ministra de Turismo de Nicaragua y Maria Eugenia Brizuela, directora de responsabilidad social corporativa de HSBC y ex canciller salvadoreña.

Ellas inspiraron un proceso en el que las mujeres del liderazgo cotidiano, de a pie, las artesanas que impulsan grupos productivos en sus comunidades, las promotoras de salud y educación, las guías espirituales mayas, las artistas, las políticas, las empresarias, las jóvenes que se forman en las universidades, debatieron juntas como enfrentar los desafíos de la región.

En la primera parte de la jornada, Carmen Irene Alas, directora ejecutiva de Estrategia y Negocios, moderó el panel "Soluciones innovadoras a los desafíos de la región". Beth Brooke, vicepresidenta Global de Ernst & Young, compartió su visión de cómo alcanzar el desarrollo económico; Nell Merlino, presidenta de "Count Me In", institución estadounidense sin fines de lucro que provee recursos a mujeres para hacer crecer sus microempresas a empresas de millones de dólares, abordó el tema de Empleo y Seguridad Social, Evelyn Jacir, exministra salvadoreña, abordó el reto Educación y Salud.

Estela Baracaldo, coordinadora de procesos de capacitación en convivencia, seguridad y justicia del Fondo de Vigilancia y Seguridad de Bogotá Colombia compartió su experiencia sobre el tema violencia y crimen y la Exministra de obras públicas de Costa Rica Karla González se refirió a los retos en materia de Administración Pública e Instituciones.

Sueños y retos

Grupos de cien mujeres, dividas en mesas de diez, hablaron de sus sueños para la región y discutieron propuestas y soluciones para cinco ejes: Administración Pública e Instituciones; Violencia y Crimen; Educación y Salud; Desarrollo Económico y Empleo y Seguridad Social.

Encargada de presentar las conclusiones, Carolina Roca, ex recaudadora de rentas guatemalteca y una de las técnicas más reputadas del país resumió: "estamos aquí porque también queremos remar. Son los hombres los que principalmente habían remado pero el mundo está cambiando. No buscamos supremacía sino igualdad. Queremos espacio para remar con nuestras familias; no nos vemos complementarias, no aisladas".

Roca destacó que el debate de las mujeres centroamericanas congregadas en Guatemala se distinguió por una concepción holística de los problemas y las propuestas, con un enfoque incluyente, no cargado en el pasado sino mirando al futuro y colocando la responsabilidad de las soluciones en las familias, empresas y no solo en el gobierno.

En la mesa de educación, las mujeres participantes en el ejercicio de búsqueda de soluciones propusieron una política priorizada, involucramiento de los diferentes actores de la sociedad, la formación y compromiso de docentes, aumentar los recursos privados y públicos, que se invierten en educación, premiar excelencia y transparencia, educación bilingüe y hasta trilingüe, cobertura desde temprana edad, carreras técnicas y educación para el trabajo.

En la de desarrollo económico se pronunciaron por información y acceso incluyente a los recursos existentes, promover la auto-estima en las mujeres, centros de capacitación técnicos de amplia cobertura, inversión y tecnología, apoyos y mecanismos para encadenamientos productivos, por visibilizar el valor que tienen los productos que producen empresas que tienen RSE y RSE Ambiental y por ampliar mercados.

El problema del desempleo debería atenderse con emprendedurismo, acceso a crédito, educación para el trabajo, acceso a educación de calidad, creación de redes de soporte, alianzas entre gobierno, empresa privada y sociedad civil y la creación de un piso mínimo de seguridad social.

En cuanto a administración publica, la mesa de mujeres centroamericanas advirtió que el Estado se convirtió en un fin mismo, se olvidó de servir al ciudadano, y falla al no admitir la evaluación de los servidores públicos. Propusieron métodos adicionales al voto para evaluar al gobierno, indicadores y estándares para evaluar la gestión institucional y la de los servidores públicos, despolitización y carrera administrativa, participación ciudadana y fortalecimiento de la ética, comenzando en la familia.

La violencia y el crimen, uno de los grandes retos de la región, debería abordarse a través de la educación integral dirigida en tres niveles: familia, ciudadanía sociedad y país.

También a partir de formación en valores ciudadanos y programas para favorecer la integración familiar, políticas públicas de prevención con participación ciudadana, el fortalecimiento del poder judicial y los entes responsables de seguridad pública, énfasis en programas de jóvenes y programas de apoyo a las familias.

Con una metodología incluyente, dinámica, "todas las voces fueron escuchadas", destacó Roca.

El sueño del Primer Encuentro y Diálogo de Mujeres Centroamericanas, expresado por las anfitrionas guatemaltecas María Pacheco, Sylvia Gereda, Connie de Paiz, Yara Argueta, Linda Swana, Norma Quixtán, Leticia Teleguario y Ligia Chinchilla se cumplió: "inspirarnos juntas y decir juntas que pasos podemos dar colectivamente para hacer que esta Centroamérica que existe en nuestros sueños sea una realidad".