La secretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton, inició su gira por Centroamérica participando de un encuentro privado con las líderes regionales de Vital Voices Global Partnership, la ONG –hoy de escala mundial– creada por la propia Clinton, hace una década, para promover a mujeres líderes emergentes con el propósito de formarlas y convertirlas en agentes de cambio.
El encuentro, signado por la admiración que inspira el liderazgo de Hillary, se concretó en la sede de la Cancillería de El Salvador, país donde Clinton asistirá hoy a la histórica ceremonia de traspaso de mando del gobierno.
Voces Vitales –cuya red mundial está formada por más de 5.000 mujeres en 150 países– desembarcó en Centroamérica a través de Guatemala, a instancias de María Pacheco, propietaria de Kiej de los Bosques, una empresa que se dedica a vincular comunidades rurales con mercados mundiales, generando así negocios incluyentes.
María participó en un programa de Mentorship de Vital Voices con mentoras de compañías “400 Fortune Women”. Aquella experiencia fue determinante para ella. “Entendí que nuestro sueño y visión de empoderar a las líderes emergentes era posible” , comentó Pacheco en el encuentro.
El capítulo de Guatemala se convirtió en el primer eslabón de la cadena regional de Voces Vitales, que rápidamente reprodujo la experiencia en los otros países de la región. En junio se inició el capítulo de Nicaragua, para septiembre está previsto el lanzamiento en El Salvador y hacia finales de año, en Honduras.
Ayer, Hillary Clinton tuvo oportunidad de interiorizarse de lo que Voces Vitales está haciendo en Centroamérica y, fundamentalmente, abrió espacio para escuchar propuestas de las líderes regionales que apuntan a dar mayor escala a los proyectos que se vienen desarrollando.
El interés de la Casa Blanca, manifestado por la propia secretaria de Estado, es trabajar con socios estratégicos como Voces Vitales para “promover prosperidad económica e inclusión social”, tomando como eje la capacitación y el empoderamiento de las mujeres.
Significativa fue la intervención de la presidenta de Voces Vitales de Guatemala, la periodista Sylvia Gereda, quien señaló a Clinton que en países como el suyo, para promover inclusión, antes es necesario “generar justicia”.
“No podemos generar prosperidad sin justica”, dijo enfáticamente Gereda, quien solicitó a Clinton que se ponga atención a este tema en Guatemala, donde “en cinco años, se asesinaron a seis mil mujeres y ningún caso llegó a juicio”, dijo Gereda.
“En nuestro país, la pobreza es un negocio que hace que los fondos terminen en manos de un estado corrupto”, afirmó también Gereda, quien valoró la “plataforma neutra” que ofrece una organización como Voces Vitales para empezar a generar “mayor transparencia” en el desarrollo de iniciativas que promuevan la erradicación de la pobreza y la inclusión social.
Las representantes del capítulo guatemalteco, entre las que se encontraba también la dirigente Norma Quixtan, Secretaria de la Paz de Guatemala, expusieron a Clinton la necesidad de que las mujeres accedan a microcréditos y a capital para capacitación, como así también la urgencia de que se promuevan políticas de Estado que faciliten a las empresas emergentes el acceso a mercados mundiales.
Asimismo, las líderes centroamericanas de Voces Vitales plantearon a Clinton tomar en cuenta un tema crítico para la situación social actual de la región: las deportaciones. “Nos están devolviendo (los EE.UU) a nuestros hombres y nosotras somos ahora las cabezas de hogar”, expuso Quixtan.
De igual modo, las mujeres de Voces Vitales de la región pidieron a la secretaria de Estado trabajar con mayor énfasis sobre el fenómeno de la trata de personas, que afecta fundamentalmente a mujeres y, en particular, a jóvenes y niñas.
Carmen Irene Alas, presidenta de Voces Vitales de El Salvador, sugirió en el encuentro abrir un canal de diálogo permanente con el gobierno de los Estados Unidos para profundizar las sinergias que entre las políticas y acciones que defina la Casa Blanca y el trabajo que organizaciones como Voces Vitales hace en la región. El capítulo salvadoreño, que última detalles de su organización, se lanzará en septiembre con el foco puesto en la educación y el desarrollo de la autoestima en la mujer.
Clinton rescató como importante el hecho de que Voces Vitales de Nicaragua trabajara en coordinación con Usaid y la Cuenta del Milenio. La secretaria remarcó la importancia de detectar en cada programa de cooperación lo que funciona y lo que no. “En ese sentido tenemos que ser prácticos y realistas”, dijo. Cabe recordar que en Nicaragua, los fondos de la Cuenta del Milenio merecieron una suerte de “congelamiento” a raíz del cuestionado comportamiento del gobierno de Daniel Ortega en las últimas elecciones municipales.
Voces Vitales de Nicaragua, que cuenta entre sus cofundadoras a María Nelly Rivas, Mercedes Deshon, Cristiana Chamorro y Egda Vélez, en el poco tiempo de funcionamiento que tiene logró reunir fondos por US$100.000 que está aplicando en el desarrollo de mentorías para empoderamiento económico. “El objetivo es capacitar a 1.000 mujeres”, informó Deshon.
Otro tema significativo –del cual Clinton tomó nota debidamente– fue el anuncio realizado por Miosotis Rivas Peña, secretaria técnica del Consejo de Ministras de la Mujer, del Sica, quien anticipó la realización de la “Primera Cumbre de Género, Integración y Desarrollo" que se concretará en Costa Rica, en diciembre próximo. Esta cumbre, que es resultado de la voluntad política de los países del Sica por llevar las cuestiones de género al tope de la agenda regional, se enfocará en dos temas: autonomía económica y participación política.
El encuentro de ayer de Hillary Clinton con Voces Vitales resultó, finalmente, un honesto y puntual repaso de la agenda de retos y oportunidades que tienen las mujeres centroamericanas para sacar adelante a sus familias, sus empresas y sus sociedades en conjunto, desde una filosofía de inclusión que destierre a uno de sus principales flagelos: la pobreza.
Como dijo una de las mujeres de Voces Vitales de Guatemala: “tenemos que entender que la pobreza no es un problema sólo de los pobres, sino de todos”.